Toxina Botulínica

La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum.

La toxina botulínica actúa de forma local mediante el bloqueo de la liberación de acetilcolina, lo que se traduce en parálisis muscular temporal. El efecto final es una quimiodenervación temporal en la unión neuromuscular sin producir ninguna lesión física en las estructuras nerviosas.

No hay que confundir la toxina botulínica con los tratamientos de relleno. La toxina botulínica relaja la musculatura pero no aumenta el volumen de la zona de tratamiento.

Es un medicamento muy seguro, empleado desde hace más de 20 años en muchas especialidades médicas, como neurología, oftalmología, y otras.

Su popularización y uso más extendido se debe a la medicina estética, debido a su efecto preventivo, corrector y rehabilitador sobre distintas alteraciones de la piel (seborrea, envejecimiento, etc.) y en especial a su indicación para tratar las arrugas de expresión. Es el medicamento idóneo para hacer desaparecer las arrugas de expresión porque actúa relajando los músculos de la cara que las producen. Indicado especialmente para las arrugas de las“patas de gallo”, frente y entrecejo.

La duración del tratamiento es variable dependiendo de cada persona y de sus características faciales, formas de mover la cara, tipo de piel, edad. La duración normal es entre 3 meses y 6 meses, lo normal es repetir el tratamiento cada 4 a 5 meses, antes de que desaparezca completamente el efecto.