Entrevista en el espacio Salud Integral a nuestro Dr. José Iglesias experto en Glaucoma 

El glaucoma no avisa… pero sí deja huella. Lo que tu vista intenta decirte (y quizás ignoras).

El glaucoma es conocido en el mundo de la oftalmología como “la enfermedad silenciosa” .
Y no es para menos: puede avanzar durante meses o años sin dar señales evidentes… hasta que el daño visual ya está hecho.

Pero, ¿es realmente invisible? No del todo. A veces el cuerpo sí avisa… aunque no sepamos interpretar las señales.

Señales tempranas que no deberías ignorar

El Dr. José Iglesias, especialista en glaucoma, nos recuerda que pequeños cambios en nuestra visión diaria pueden ser pistas importantes. Por ejemplo:

  • Visión borrosa por momentos, sobre todo con poca luz o al cambiar de ambiente.

  • Sensación de presión o molestia dentro del ojo, como si llevaras unas gafas demasiado apretadas.

  • Halos de colores alrededor de las luces (esos círculos tipo arcoíris que ves por la noche alrededor de farolas o coches).

  • Pérdida de visión por los lados (aunque sigas viendo bien de frente, empiezas a chocar con cosas o no ves a personas que se acercan desde un lado).

  • Presión ocular elevada detectada en una revisión rutinaria, aunque no tengas ningún síntoma.

El Dr. Iglesias nos explica en profundidad todos estos síntomas y cómo actuar ante ellos. Lo más traicionero del glaucoma es que los síntomas evidentes aparecen cuando el 40% de las fibras nerviosas ya se han perdido.

En ese momento, la visión periférica empieza a desaparecer, como si miraras a través de un tubo estrecho (lo que llamamos visión en túnel).

Y una vez que el nervio óptico se daña, no hay marcha atrás. El tratamiento no recupera lo perdido, pero sí puede frenar o ralentizarla progresión. 

Por eso la detección precoz es clave

Esta enfermedad suele avanzar de forma silenciosa, sin síntomas evidentes en sus primeras fases, lo que puede provocar un daño irreversible en el nervio óptico antes de que el paciente sea consciente.

“Un diagnóstico a tiempo permite iniciar el tratamiento adecuado para frenar su progresión y preservar la visión. ”

Las revisiones oftalmológicas periódicas son fundamentales, especialmente en personas con factores de riesgo.

 
 

Cuidar tu visión también es prevenir

Como especialistas en salud visual, en presbit.com siempre insistimos en lo mismo:

“No esperes a notar algo raro para revisarte la vista.”

Muchas personas descubren que tienen glaucoma en revisiones rutinarias, sin tener ningún síntoma aparente. 

Y esa es justo la mejor noticia posible: cuando aún estamos a tiempo de frenar su avance con tratamiento (colirios, láser o cirugía, según el caso).

Preguntas frecuentes sobre el glaucoma

No. Aunque es más frecuente a partir de los 60 años, existen tipos de glaucoma (como el de ángulo abierto o el congénito) que pueden aparecer en adultos jóvenes, niños e incluso bebés.

No tiene cura, pero sí tratamiento. Con un diagnóstico precoz y un seguimiento adecuado, se puede frenar su avance y preservar la visión útil durante toda la vida.

No necesariamente. Hay personas con presión ocular alta que nunca desarrollan glaucoma (hipertensión ocular), y otras con presión “normal” que sí lo desarrollan (glaucoma de tensión normal). Por eso las revisiones completas son tan importantes.

No. El glaucoma no se autodiagnostica. Solo un oftalmólogo puede detectarlo mediante pruebas como la tonometría (presión ocular), campimetría (campo visual) y la exploración del nervio óptico.

El estrés no causa glaucoma directamente, pero puede elevar la presión ocular de forma temporal. Algunas posturas (como el yoga con la cabeza hacia abajo) tampoco son recomendables en personas ya diagnosticadas. Siempre consulta con tu especialista.

Si tienes padres o hermanos con glaucoma, lo ideal es una revisión anual completa a partir de los 40 años (o incluso antes si hay síntomas o factores de riesgo adicionales).

¿Tienes más de 40 años, antecedentes familiares de glaucoma o notas alguno de los síntomas que hemos mencionado?

Este artículo tiene un propósito meramente informativo y divulgativo. No sustituye en ningún caso la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento por parte de un profesional sanitario cualificado. Si experimentas cualquier síntoma visual o tienes dudas sobre tu salud ocular, consulta con un oftalmólogo. En presbit.com no nos hacemos responsables del uso que se dé a esta información sin supervisión médica.